* Texto del distinguido empresario chetumaleño, Eusebio Azueta Villanueva

Chetumal.- Ya perdimos las esperanzas, las ilusiones de ese producto que nos ofrecieron, todo iba a cambiar para bien, la situación económica, el turismo en el sur, empleo, oportunidad para los jóvenes, capaces y preparados nativos del sur.

Toda idea se disuelve como la neblina de las madrugadas, lentamente, sin dejar a dudas, solo será un nuevo día, un día mas de casi dos décadas de olvido, de no hacer esfuerzo importante que siga evitando el rezago, casi veinte años de vivir en la rutina social, educativa , de salud, la inseguridad caminando a mayor ritmo del nuestro, la sociedad desintegrada y las cámaras que carecen de ideas renovadoras, que compiten en vez de unirse, también nosotros aprendemos a crear pequeños reinados.

Invitó a todos los empresarios a que cada quien por su propio esfuerzo vaya abriendo pequeños negocios acordé con su capacidad económica, que siga creando, que siga generando empleo, pagando sus impuestos y sus alcahabalas para fortalecer a una autoridad que no corresponde, que no es recíproca al esfuerzo .

A una sociedad que hace un gran esfuerzo para mandar a su hijos a prepararse sin posibilidades de obtener la oportunidad en su tierra de ser considerado en su nomina, nuestros hijitos y nietos son tarados por naturaleza es congénito aqui son inútiles y en otros láres son bienvenidos, ese sera su destino.

En su tierra no hacen levas locales, son contratadas personas ajenas con brillantes sueldos y esto si duele.

Se han cometido errores que se han vuelto públicos de la incapacidad del equipo de gobierno, del gabinete extraño, ajeno en todos los sentidos, el silencio y la opacidad permea en los corredores de palacio, todos son en su primer año que consideramos de prueba, todos son excelentes, ninguno ha fallado, en otros tiempos no durarían tanto.

Los gobiernos anteriores verdugos de todas nuestras desgracias se tienen la culpa y mientras siguen haciendo auditorias sabiendo que el dinero no va a aparecer, nos siguen entreteniendo llenándonos de rencor, pero no se trata de buscar culpables sino soluciones.

Donde está el plan maestro económico que de el dependemos, que de el sabrémos si invertimos lo que queda o apoyamos a nuestros descendientes para que se avienten con probabilidades de éxito o el plan es que sigan instalándose grandes consorcios.

Las asociaciónes han platicado, con el gabinete entregado proyectos que se esfuman como el humo de la leña seca.

Hoy felicitamos a paisanos como Antonio Parra que insiste con determinacion y coraje a pesar de lo perdido y a algunos otros amigos que tienen que seguir intentando con los riesgos cada dia más difíciles.

Vamos amigos a continuar nuestro viaje sin pensar en pedir o en esperar cuando llegue el cambio que solo fue un slogan de campaña, de nuestro propio esfuerzo depende el futuro del sur, de nuestro trabajo, de nuestros ahorros y de nuestros esfuerzos.

Asi crearon nuestros padres el antiguo Payo Obispo ante la avaricia del gobierno federal y asi construimos un estado luchando por su creación, por convertirlo en estado para que nosotros mismos lo viviéramos en paz y armonía aferrados en el trabajo y el esfuerzo a esta tierra amada sufriendo la embestida de los huracanes , pero fueron mas dolorosas las embestidas de sus propios hijos.

En el sur no hay salvación por que no hay el proposito, este es el pensar de la comunidad en general, ojalá lo escuchen.

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