Por: Jesús Amador

Chetumal.- No cabe duda que el dirigente del PRD en Quintana Roo, Leobardo Rojas, sigue empecinado en vender espejitos a los quintanarroenses a la víspera del proceso electoral del próximo año, ahora además del risible 4. 56 % de votos obtenidos en junio pasado, presume tener cuatro «caballos» con capacidad para ser candidatos a gobernador.

Es válido soñar e incluso creerse las mentiras que siempre pregona, pero lo que no debemos permitir es que quiera engañar a los quintanarroenses en el sentido de que el perredé es un mega partido con politicos con la sapiencia requerida para guiar los destinos de nuestro Estado.

Como ciudadano respeto algunas cosas que en su momento hiciera el isleño, Julián Ricalde Magaña, como presidente municipal de Benito Juárez (Cancún). Pero su labor no fue lo suficiente buena como para ser considerado para jugar la «grande».

Gerardo Mora ya tuvo la oportunidad de ser candidato a la gubernatura cuando encarcelaron a Greg Sánchez y demostró a los quintanarroenses no estar para jugar en «grandes ligas». Y ahora en el sexenio «joaquinistas» optó mejor por asegurar su futuro económico en lugar de hacer política.

Hasta antes de la elección del mes pasado, Nivardo Mena, era considerado el «diamante en bruto» y que debía pulirse para enfrentar al equipo guinda en el 2022, pero luego de su derrota ante el improvisado, Emir Bellos, sus bonos vinieron a la baja de manera estrepitosa.

Quizá el tocayo, Jesús Pool Moo, sea el único de la flamante caballada que presume Leobardo Rojas en contar con el nivel para ser candidato a la gubernatura, aunque de entrada, seria a manera de participación porque para aspirar a ganar la contienda requerirá, además de carretadas de dinero, una sólida estructura política-electoral la cual vemos muy difícil de consolidar en tan poco tiempo.

Esperamos que con esta breve reseña de sus «caballos», logremos ubicar a Leobardo Rojas, para que en próximas ocasiones piense antes de querer seguir engañando el intelecto de los quintanarroenses.

Tiempo al tiempo…

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