Por: Jesús Amador

Chetumal.- Es un hecho que el reacomodo político que desde el 2016 se presenta en Quintana Roo está viviendo su mayor efervescencia en estos días, a tal grado que los principales grupos políticos y económicos se están dando «hasta con la cubeta» para «enterrar» las ambiciones de sus adversarios.

Tras ser exhibida públicamente por su enorme e injustificable presunta fortuna amansada en los últimos años, hoy la senadora morenista, Marybel Villegas Canche, dejó a un lado la diplomacia y a «metralla» dijo que fue el gobernador, Carlos Joaquín González, quién la orquesto y financió.

Situación muy extraña, más si tomamos en cuenta que en meses pasados fue la propia senadora quien a través de sus redes sociales presumió una foto con el mandatario Quintanarroense, de quien dijo que era un hombre comprometido con el desarrollo económico del estado.

Pero no sólo fue la foto con Carlos Joaquín, días después volvió a presumir una instantánea con el secretario de gobierno «joaquinista», Arturo Contreras Castillo, e insistió que trabajaban de la mano para los quintanarroenses.

¿Entonces qué pasó? ¿Quién falló? ¿quién traicionó a quién?

Ella argumenta una campaña mediática pagada y auspiciada por el gobernador Carlos Joaquín, él a través de su vocero, Carlos Orvañanos Rea, lo desmiente y amenaza con demandar a la senadora por difamación.

Pero lejos de las mutuas acusaciones legaloides que en los próximos días o meses deberán resolver en instancias legales, continuemos analizándolo en el terreno político.

¿Será que el gobernador Carlos Joaquín ya se decidió por cimentar la campaña de su sucesor (a) y que obviamente no es la senadora Marybel Villegas?

¿Será que todo este merequetengue fue orquestado por la propia senadora morenista para ganar reflectores de los medios de comunicación?

Tiempo al tiempo…

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