Por: Jesús Amador
Chetumal.- Aún cuando la intención de los consejeros del Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) Julio Asrael González Carrillo, Nora Leticia Cerón y Salomé Medina Montaño, era congraciarse con la cúpula política quintanarroense al nulificar y desechar la impugnación contra ‘Sanen”, lo único que lograron fue sorprender a sus propios ‘padrinos’ con semejante barbaridad.
Es obvio que la gente de la 22 de enero esperan fidelidad de sus allegados, pero por encima de eso, anhela congruencia para consolidar la democracia, y no actos tan burdos como el ocurrido la semana pasada.
La gente que analiza el accionar de los funcionarios de segundo, tercer y cuarto nivel del sistema político local, están en desacuerdo en el accionar de los integrantes de la comisión de quejas y denuncias del Ieqroo, presidida por Julio Asrael Carrillo e integrada por Nora Leticia Cerón y Salomé Medina Montaño. Pensaban que esos consejeros (as) iban a poner a funcionar sus neuronas y desechar la denuncia ciudadana interpuesta por la propaganda “Sanen”. A poco denuncias similares, como: “Sigue López” por Adán Augusto López; “Carnal Marcelo” por Marcelo Ebrad, o el rostro de la dama con cola de caballo en alusión de la hoy presidenta de la República, Claudia Sheisbaum Pardo, fueron dictaminadas? Obvio que no, fueron desechadas desde un principio.
Entonces, no cabe duda que tales consejeros, de manera particular Julio Asrael, busca quedar bien con su ‘padrino’ político. Pero esta fuera de lugar, no era ni el momento y mucho menos la ocasión, como para querer pagar la factura. Lo único que provocó es dejar constancia de su servicialismo y poca ética para ocupar tal posición.
O lo hizo para desprestigiar al Ieqroo? Podría ser, pero en temas legaloides lo unico que hizo notar es ser un reptil de mucha mayor envergadura que las culebras “ratoneras”. Quizá en otra ocasión, su entreguismo hubiera sido bien recibido, e incluso, bien remunerado, pero no en esta ocasión.
Me recordó cuando el aún magistrado presidente del Tribunal Electoral de Quintana Roo (Teqroo), Sergio Avilés Demenegui, resolvía al por mayor y sin ningún remordimiento, todas las impugnaciones a favor de la ex senadora y hoy diputada federal, Marybel Villegas, quién fue su gran impulsora para ocupar la magistratura.
Entonces, en resumen, sano sería que éstos noveles consejeros se avoquen en sacar la encomienda antes de pensar en saldar cuentas; aunque para este escribiente, duda que ocurra.
Tiempo al tiempo…
