Por: Jesús Amador
Chetumal.- Sin menospreciar a nadie -porque existen cientos de voces autorizadas de los “Pioneros” Chetumaleños para hacerlo-, me congratula leer el texto expuesto por el paisano Roberto Erales en sus Redes Sociales con motivo del 125 Aniversario de creación de esta ciudad.
Reitero, son muy pocas las voces que tienen la calidad humana para hablar de nuestras raíces, de cómo la ciudad se fue transformando, de sus achaques y fortalezas. Esa gente que pasó las carencias propias de una comunidad forjada para el exilio, en este pedacito de patria donde nadie queria vivir.
En 125 años Chetumal ha dado pasos agigantados, pero seguimos siendo la gran promesa de desarrollo económico, político y social. “Aquí donde empieza México” le sigue urgiendo el respaldo de la Federación y Estado para consolidarse
A continuación el texto integro de Erales:
Paisanos, paisanas…
Celebramos hoy, con alegría y orgullo, un aniversario más de nuestra querida ciudad Chetumal, que es la capital de Quintana Roo, y que es también el origen de una identidad muy particular, que se nutre del Caribe y Centroamérica, tanto como de México.
Tenemos motivos para estar contentos y para festejar en grande, desde luego, y tenemos que sentirnos muy orgullosos de lo que hemos hecho, cada quien a su modo y desde su lugar, por nuestra ciudad. Pero también es importante que aprovechemos la fecha para reflexionar sobre la sociedad que hemos construido, el presente y el futuro de la ciudad, sin perder de vista un pasado lleno de ejemplos y de luchas sociales que vale la pena valorar, seguir y emular.
Llevamos generaciones tratando de hacer de Chetumal una ciudad a la altura de la suerte que sabemos que merece, como la merece todo Quintana Roo, porque la suma de nuestras fortalezas es la que hace posible el desarrollo sano y de largo alcance; pero en este momento histórico, más que fortalezas estamos sumando debilidades y problemas sin visos de solución a corto plazo, empeorados por el duro contexto de inseguridad que flagela todo el territorio quintanarroense.
Chetumal nos necesita como nunca, y nos necesita UNIDOS, fuertes como sociedad. Hemos vivido largos años de abandono e indiferencia que han tenido a la capital con muy escasas opciones para un desarrollo real.
Chetumal se forjó con trabajo duro, con sacrificios importantes, incluso con vidas humanas que no resistieron las duras condiciones de los años de la fundación. Y fue necesario luchar más de una vez como sociedad UNIDA, contra decisiones de mala política que amenazaron todo lo logrado, de manera que nada nos ha sido regalado, todo ha sido ganado con ESFUERZO, TRABAJO Y SACRIFICIO.
Este es el legado de nuestros ancestros; una tierra propia conseguida a base de lucha, hemos sobrevivido a desgracias naturales, a la mala política, a tiranos encumbrados que se sintieron dueños de la tierra y sus riquezas, así como de la misma gente.
Nuestra ciudad CHETUMAL es una tierra de ejemplos ancestrales que deben ser honrados, que no deben olvidarse nunca, y que deben ser la guía de nuestra conducta social y política.
La violencia se ha convertido en el principal enemigo de una sociedad que requiere prosperar. La violencia de los grupos delictivos ha llegado al sur del Estado con una fuerza nunca antes vista.
No nos resignemos a celebrar el cumpleaños de Chetumal en medio de un recuento de muertos . No normalicemos la violencia, no la convirtamos en parte de nuestra vida diaria, NO NOS RINDAMOS, porque si lo hacemos, entonces sí estaremos cancelando definitivamente el futuro de nuestra juventud, de nuestra infancia.
No nos engañemos; todo lo que hemos ganado, lo que hemos construido… todo se puede perder en menos tiempo de lo que tomó conseguirlo. Y sólo nosotros, como SOCIEDAD UNIDA, podemos evitarlo… participando, haciendo oír nuestra voz, reclamando lo que necesitamos y demandando nuestro derecho a ser parte de las decisiones que afectan nuestras vidas. No perdamos el derecho a influir en nuestro futuro.
En el sur de Quintana Roo y la emblemática capital quintanarroense, CHETUMAL, necesitamos muchas cosas, pero por encima de todo, se necesita que la sociedad, hombres y mujeres libres, rescaten el espíritu del Comité Pro Territorio.
Nosotras, nosotros, somos las y los constructores de nuestro futuro. Una tarea tan, pero tan importante, que no podemos dejarla en manos ajenas…
Chetumal nos necesita y nos reclama, y es nuestro deber escuchar, entender y atender.
Por ti, por mí, por nuestras familias… es tiempo de Chetumal…
