Por: Jesús Amador
Chetumal.- Por enésima ocasión, el sector magisterial de Quintana Roo desoye al dirigente de la sección XXV del SNTE, Arimael Salas, quién con artimañas propias de un hampón ha tratado de desvirtuar el paro de labores que sostienen los maestros (as) por la reforma a la Ley del ISSSTE.
Obviamente que todas sus tracaladas no han surtido mella en la base magisterial, la cual guía su paro de labores en los acuerdos alcanzados por el Comité de Lucha.
La última gran infamia que Arimael Salas intentó vender a los profesores (as) de Quintana Roo fue las dizque reuniones sostenidas en la CDMX con representantes populares, las cuales, obviamente, no se la “compraron” y sí, sirvió para que crezca el repudio hacia su persona.
No cabe duda que Arimael Salas está dando “patadas de ahogado”, por una parte busca quedar bien con su líder nacional, Alfonso Cepeda, la gobernadora Mara Lezama y la titular de la SEQ, Elda Xix Euan, a quienes presume tener bajo control al magisterio quintanarroense, pero es inocente, todos ellos saben que no es cierto, y que los docentes lo han rebasado.
En verdad Arimael Salas creará que su “teatrito”, el montado desde la semana pasada para tratar de opacar o enfrentar el enojo de sus agremiados le ha funcionado? Este escribiente lo duda, incluso, me atrevo a decir, que hasta la gente que trabaja en la 22 de enero, ya duda de su liderazgo.
Insisto, a título personal, observo que Arimael Salas no solo perdió “puch” como dirigente, sino que por su intransigencia y desequilibrio emocional abrió una enorme distancia con los maestros (as) Quintanarroenses, que se antoja difícil la recupere en el futuro inmediato.
Entonces, será que el SNTE nacional le interese mantener como su representante a una persona que no goza de la confianza de sus agremiados? Porque ante el actual escenario es obvio que la SEQ negociará con el Comité de Lucha el retorno a las aulas, simple y sencillamente porque ellos traen la “onza” ante el gremio.
Tiempo al tiempo…
