Por: Jesús Amador
Chetumal.- Aún cuando varias encuestas colocan su nombre para continuar en la vida política de Quintana Roo en las elecciones del 2027, hasta el día de hoy la presidenta municipal de Benito Juárez (Cancun), Ana Paty Peralta, sigue inmersa en cumplirles a sus gobernados, lo cual se puede cotejar con los 700 millones de pesos invertidos durante el primer semestre del presente año en obra pública, cantidad que resulta tres veces más a la invertida en anteriores trienios, durante en el mismo lapso.
Desde los primeros meses de relevar a la hoy gobernadora Mara Lezama, citada alcaldesa dejó constancia que contaba con los argumentos para llevar a buen destino las riendas del polo turístico más importante del país, a tal grado que logró reelegirse.
Obvio que las cosas no han sido faciles para Ana y su equipo de trabajo, porque a excepción del tema de seguridad (el cual es una asignatura pendiente tanto del gobierno estatal y federal), han entregado buenas cuentas para satisfacer las apremiantes de esa gran urbe que requiere además de un complejo programa de movilidad, servicios públicos como recoja de basura, energía eléctrica, agua potable, drenaje calles, entre muchos otros.
Quizá cuando se habla de Cancún, de esa inmensa ciudad cosmopolita, se pueda minimizar la inversión municipal de los 700 MDP hechos en obra pública en el primer semestre del presente año, pero vale la pena verla en su justa dimensión porque con tal cantidad economica se han construido y pavimentado calles, alumbrado, drenaje y otros servicios en colonias de nueva creación.
Aún cuando el reloj político quintanarroense marca “cuarto para las doce”, Ana Paty no se distrae ni se adelanta, se mantiene enfocada en llevar justicia social y mejorar el nivel de vida de los cancunenses.
Y tiene lógica su actuar, partiendo de dos hechos reales: El primero, ella está consciente que si hace un buen trabajo, automáticamente se le abrirán las puertas para nuevas oportunidades, tomando en cuenta que gobierna a casi tres cuartas parte de los quintanarroenses que votan. Y en segunda, que trae y aplica los conceptos más vivos del “marismo”: gobierna cercano a la gente; camina las calles, no gobierna desde el escritorio; escucha y resuelve; y lo más importante, cumple lo que promete.
Entonces, podemos decir que asume su encomienda como una forma de mantenerse activa y con presencia en la vida política de Quintana Roo? Sin duda, cuando menos para este escribiente.
Tiempo al tiempo…
