Por: Jesús Amador

Chetumal.- No dudamos que exista una amistad entre ambas porque formaron parte de la XVI Legislatura (2013-2016), pero la gran interrogante es saber si durante la reunión que la tarde de ayer tuvieron en céntrico restaurante, la senadora morenista, Marybel Villegas Canché y la priista, Cora Amalia Castilla Madrid, excluyeron hablar de política, de manera particular de sus aspiraciones por gobernar Quintana Roo el próximo año.

Hasta ahora ninguna de las citadas damas ha dicho abiertamente el meollo de la reunión. A través de sus redes sociales, Cora Amalia, se limitó a señalar «las mujeres seguimos construyendo el futuro de Quintana Roo», pero no abundó más al respecto.

Es arriesgado asegurar, aunque si podemos presumir que en tal reunión se tomó y comió «filete político», así como presagiar que también sea la primera de varias reuniones donde converjan «pretendientes (as)» que comulguen con los ideales de que el próximo gobernador (a) tenga arraigo y conozca las necesidades más apremiantes de los quintanarroenses, es decir, cerrarle el paso a los advenedizos y trasnochados fuereños que sueñan con obtener el botín para seguir saqueando el Estado 30 de México.

¿Sería benéfico que observemos más reuniones como está? Obvio que sí, por el bien de Quintana Roo sería correcto un mayor diálogo entre su clase política, siempre y cuando la esencia sea tejer alianzas para alcanzar el anhelado mejor nivel de vida para la sociedad.

Como bien reza el refrán: «Dios las hace y el diablo las junta». Adjetivo que saldría sobrando si su principal objetivo sea únicamente el de servir a los quintanarroenses.

Tiempo al tiempo…

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