Por: Jesús Amador

Chetumal.- Quizá moral o sentimentalmente la denuncia que pretende hacer o que ya hizo la diputada-suplente panista, Yamina Rosado Ibarra ante el Tribunal Electoral de Quintana Roo (TEQROO) para evitar que la curul que comparte con Cristina Torres Gómez pase a forma parte de Morena sea aceptada, pero jurídica o legalmente no tiene razón de ser porque se trata de una acción juzgada con anterioridad en la actual legislatura de Quintana Roo.

A este escribiente no le gusta actuar como «ave de mal agüero» o pitonizos, siempre busca ofrecerle a sus lectores datos claros, precisos y reales, y bajo esa tecitura abordamos la sorprendente y ligera postura adoptada por Yamina Rosado, quien hasta el jueves pasado ocupaba la curul que dejó vacante su colega playense, Cristina Torres.

Hasta cierto punto entendemos la inconformidad tanto de Yamina Rosado como del propio Partido Acción Nacional (PAN) porque la curul que Cristina Torres se está llevando a Morena corresponde a los espacios plurinominales que por el porcentaje de votación obtuvo el blanquiazul en las elecciones del pasado 2019.

Además de existir una Ley, clara y precisa, donde se establece que las diputaciones plurinominales serán ocupadas por las personas que los partidos políticos registren en su lista (no son del partido), en octubre del año pasado, también en esta XVI Legislatura se tuvo una situación similar cuando Judith Rodríguez Villanueva abandonó la bancada priista para irse al Partido Verde (por unos días) y después convertirse en independiente. En aquella ocasión la cúpula tricolor movió «mar y tierra» para tratar de recuperar su dizque diputación plurinominal, pero al final se resignaron a perderla.

Entonces, consideramos que la inconformidad de Yamina y del PAN no tendrán el resultado esperado, pero debería de servir para sentar precedente y porqué no, legislar sobre la materia para establecer que las diputaciones plurinominales sean del partido politico y no de los postulantes.

Tiempo al tiempo…

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