La ¨partidocracia¨ es cosa del pasado en el Congreso del Estado

Que equivocados –incluido un servidor- estábamos cuando de manera ligera comentamos que a Eduardo Martínez Arcila no le veíamos «tablas políticas» para ocupar la presidencia de la Gran Comisión en la XV Legislatura del Congreso del Estado, pero en menos de un mes de ocupar tal posición nos ha demostrado que posee la capacidad para guiar los destinos del Poder Legislativo de Quintana Roo.

Entre las principales incertidumbres que teníamos varios compañeros que cubrimos la fuente legislativa sobre la encomienda dada a Martínez Arcila sobresalía su poca o nada visible experiencia política y su probable favoritismo para los diputados afines a su grupo político, llámese PAN, PRD, Panal, PES, Morena y legislador independiente, pero no ha sido así.

Eduardo Martínez está demostrando, cuando menos hasta ahora, que aprovechará al máximo esta oportunidad y por tal motivo dedica todo su tiempo y capacidad para ofrecer a los quintanarroenses un ejercicio legislativo acorde a las exigencias, aunque para lograrlo en ocasiones tenga que «jalar las orejas» o enfrentar a sus propios aliados.

Como ocurrió en la sesión del jueves pasado cuando «a golpe seco» paró la vanidad de su colega perredista, José Esquivel Vargas, quien con conocimiento violentó la Ley Orgánica del Poder Legislativo al refutar, desde la presidencia de la mesa directiva, la contestación que hizo la diputada del PVE, Ana Patricia Peralta, sobre su lógica pero inaceptable iniciativa de destinar el 50 por ciento de los impuestos que se captan por el Impuesto al Hospedaje para obras sociales de la zona maya (ese tema lo abordaremos más adelante).

Este tipo de acciones abonan mayor credibilidad al accionar de Eduardo Martínez Arcila, porque deja constancia no estar casado con proyecto político alguno y que su principal preocupación es el de velar por los intereses de la sociedad que reclama un trabajo legislativo transparente, honesto, pero sobre todo, que en verdad beneficie a los quintanarroenses.

El diputado José Esquivel Vargas y su lógica, pero impasable iniciativa

No cabe duda que el diputado «Chac-Mex» pasará las de «Caín» con su ingeniosa iniciativa mediante la cual busca que el 50 por ciento que se capte por Impuesto al Hospedaje se destine para construir obra social en la zona maya de Quintana Roo.

A simple vista y tomando en cuenta la deuda histórica que tenemos con la zona maya tal propuesta se ve viable, pero ya sobre la mesa y analizando la actual situación económica de Quintana Roo y de México, podemos decir que es inviable. Y seguramente tal negativa a la petición del diputado carrilloportense será respaldada por la mayoría de los legisladores y quintanarroenses porque el principal e inmediato objetivo que se debe seguir es proteger y fortalecer la actividad turística de Quintana Roo, porque es la «gallina de los huevos de oro» de la economía del más del millón de personas que vivimos aquí.

Entonces, consideramos que «Chan-Mex» deberá buscar hacer su grilla política con otro tipo de propuestas o en su defecto, si en verdad quiere apoyar a sus paisanos que destine cuando menos la mitad de su dieta, gasolina y gastos de representación a la gente que vive precariamente en las comunidades de la zona maya.
¿O es usted tacaño señor diputado?

Al diputado Fernando Zelaya lo ha «mareado» el poder

Lejos, pero muy lejos se encuentra el Fernando Zelaya Espinosa que caminaba las calles de Chetumal y comunidades rurales en su campaña proselitista, el mismo que se moría por saludar hasta los «teporochos» que encontraba a su paso, al que ahora vemos sentado cómodamente en la silla de la máxima tribuna pública quintanarroense.
Es urgente que el «Chino» Zelaya recurra a sus «gurús» de imagen y comunicación para que pongan en la ruta correcta para que crezca políticamente, porque de lo contrario se seguirá hundiendo en el abismo del egocentrismo y terminará su carrera política en el 2019 cuando concluya su gestión como legislador.

En los pasillos del Congreso del Estado ya se dice que al «chino Zelaya» lo mareo subirse al ladrillo que es la diputación por el XV distrito, al no atender a sus representados y su único interés es llamar la atención de su «jefe», Eduardo Martínez Arcila, sobre su compañera de partido Mayuli Martínez Simón, pero aunque se enrosca como perrito faldero a las piernas del amo, no logra que este le dé una palmadita de afecto.

La desesperación de Fernando Zelaya ha llegado hasta reflejarse en las redes sociales donde sube fotos de una supuesta supervisión de los trabajos de la avenida De Los Héroes, con sus más cercanos ayudantes.

La «dupla de orientales» necesita urgentemente de alguien les venda una galletita de la suerte y que les indiquen por dónde ir o que hacer para retomar el camino hacia el electorado.

El diputado Carlos Mario Villanueva, jura y perjura haber aprendido de sus errores

Muy pocas personas tienen la oportunidad de corregir errores y una de estas es el hijo menor del ex gobernador, Mario Villanueva Madrid, quien vocifera no volver a cometer los yerros u «osos» hechos durante su paso como diputado de la XII Legislatura y presidente municipal de Othón P. Blanco.

Aun cuando no soy juez y mucho menos sacerdote para saber a ciencia cierta si en verdad Carlos Mario dice la verdad, yo y muchos chetumaleños hemos otorgado el voto de confianza a tan singular político, porque en las últimas semanas vemos como atienden a cientos de personas que llegan al Congreso del Estado por apoyos de diversas índoles.

Obvio que todo principio trae magia, lo fuerte y más difícil son los finales y entonces, cuando este llegue, entonces podríamos decir si el «cachorro» de MVM cumplió con las expectativas o simple y llanamente nos volvió a fallar.

Entonces, no levantaremos polvo y estemos atentos a lo que ocurra con esta segunda oportunidad.

Es eminente la designación de Gustavo García como Oficial Mayor del Congreso del Estado

Es cuestión de minutos, horas o días para que Gustavo García Utrera tome las riendas de la Oficialía Mayor del Congreso del Estado, tal decisión ya fue tomada por la mayoría de los diputados y auspiciada por el «number one» del Estado.

El buen «Gus» sólo está en espera que los integrantes de la Gran Comisión lo llamen a rendir protesta ya que por modificaciones hechas en la anterior legislatura, el nombramiento de los funcionarios del Poder Legislativo no ocurre en el pleno y únicamente es decidido por los integrantes de dicho órgano.

A Gustavo García se le conoce como gente institucional al Partido Acción Nacional (PAN) no solo en el municipio de Solidaridad, sino también en Chetumal, cuando radicaba con su familia en este punto del Estado.

Por referencias de la mayoría de los panistas del Estado, este nombramiento que en breve se le dará, es el reconocimiento a la trayectoria de lealtad y trabajo de un joven político que siempre va en busca del mejoramiento de vida de los Quintanarroenses.

Felicidades al jarocho de nacimiento, pero orgullosamente quintanarroense y dignamente Chetumaleño.

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