Por: Jesús Amador

Chetumal.- Aún cuando en política no hay nada escrito, nos atrevemos a decir que la puja que mantienen grupos políticos por controlar los destinos de Morena se resolverá en tribunales y la posible salida de Yeidckol Polevnsky sería en los últimos meses del 2021 o a principios del 2022.

El madruguete del domingo pasado, donde mediante una asamblea -no avalada ni financiada por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), como lo establecen los estatutos de Morena- eligieron al actual diputado federal, Alfonso Ramírez Cuellar, como sustituto de Yeidckol, podría considerarse legal al interior de citado partido político, pero no así ante el Instituto Nacional Electoral (INE).

Además del cúmulo de irregularidades originadas en citada asamblea o congreso, la máxima autoridad electoral (INE) no reconocería los acuerdos ahí tomados, principalmente la elección de Ramírez Cuellar, porque en días pasados ordenó a Morena regular su padrón de militantes, y posteriormente, convocar a la elección de la nueva dirigencia nacional.

Tal disposición deberá cumplirse antes de septiembre próximo y en los siguientes meses -no mayor a los cuatro meses- llevar a cabo la elección del relevo de Yeidckol. Pero el inicio del proceso electoral federal del 2021 provocaría que tal elección sea postergada hasta que concluyan los comicios de los próximos diputados federales (junio del 2021).

Entonces, si tomamos en cuenta que el CEN emitirá la convocatoria en septiembre u octubre, y en el entendido que los candidatos tendrán cuando menos sesenta días de proselitismo, el relevo de la polémica Yeidckol sería hasta el 2022.

Lo antes señalado son tiempos y datos legales, pero hay otras cuestiones políticas que difícilmente trascienda en la sociedad, incluso entre los más aferrados «chairos», pero que no lucen descabelladas, principalmente por la confianza o el «power» que Andrés Manuel López Obrador ha entregado a Yeidckol y a los actuales integrantes del CEN de Morena.

A pesar del «fuego» que a cada rato lanzan sus detractores, es visible que Yeidckol sigue gozando de toda la confianza de AMLO, a tal grado de operar asuntos de «primer nivel». Todo es tan obvio, que nos atrevemos a pensar que Andrés Manuel desea que citada mujer siga administrando el dinero  y se encargue de «palomear» a los candidatos que postulará Morena en las 13 gubernatura que estarán en juego en el 2021 y 2022.

Mi hipótesis se refuerza con la negativa que el martes pasado hiciera pública el diputado federal Mario Delgado de buscar la dirigencia nacional de Morena. Tal dimisión representa un fuerte manotazo al grupo de morenistas -opositor al de Yeidckol- que buscan administrar los recursos económicos y repartir las candidaturas del Partido guinda.

Será que AMLO respalde o avale la llegada del hoy diputado federal, «Poncho» Ramírez Cuellar, a la presidencia de Morena?

Lo dudo, máxime si recordamos que en el 2007 cuando esté personaje ex perredista y dirigente del Barzon en Michoacan exigió al «gobierno legítimo», que AMLO encabezaba, transparentar los recursos económicos utilizados.

¿Permitirá Morena que la mentira e hipocresía se apropie de su partido?

¿Crees que AMLO quiera dormir con el «enemigo?

Tiempo al tiempo…

3 Comentarios

  1. Apoyo total a Yeidckol, es una gran líder que gracias a su entrega morena creció unido al presidente, era un momento difícil donde los diversos líderes rechazaban a morena por ser un partido nuevo ahora que ganó Obrador todos buscan cargos y lo peor no cargos medianos, desean la cabeza principal, eso es de oportunistas, Yeidckol lucho arduamente y su lugar es bien merecido, con ella morena si a cresido muy contrario a los comentarios negativos de aquellos grupos que golpean a Yeidckol, esos grupos se comportan como mafiosos.

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