Por: Jesús Amador

Chetumal.- Contrario al tiempo de gracia que tendrán sus homólogas (os) que ganaron las otras presidencias municipales, la alcalde electa de Othón P. Blanco, la morenista, Yensunni Martínez, tendrá que resolver de inmediato las múltiples carencias que tienen los pompeyenses porque, cuando menos en el papel, su gobierno significa la continuidad del actual.

Aún cuando en la realidad Yensunni Martínez forma parte del «marismo» y el nefasto alcalde saliente, Othoniel Segovia del «marybelismo», para los pompeyenses ambos pertenecen a Morena y por ende, querrán que sus necesidades y apremiantes serán resueltas de forma inmediata, contrario a lo que se vivirá en municipios como José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, donde Mary Hernández y Erik Borges dispondrán de un considerable plazo para comenzar a dar resultados debido a que suplirán a gobiernos perredistas.

En cambio, Yensunni Martínez en OPB y Mara Lezama en Cancún, no gozarán de tiempo de gracia, como lo hubiera tenido cualquier otro (a) de sus adversarios en el pasado proceso electoral, porque proviene del mismo partido político, aunque la primera forma parte de un grupo político antagónico al del alcalde saliente.

Entonces, desde ahora Yensunni Martínez debe comenzar a diseñar estrategias para que desde el primer día de gobierno cumpla a los pompeyenses, de manera particular, a los chetumaleños, quienes han demostrado que la paciencia no es su principal objetivo.

¿Tendrá Yensunni Martínez la sapiencia para aprovechar tan envidiable oportunidad que se le presenta (ser presidenta municipal de OPB y representante de Mara Lezama a la gubernatura) o «nadará de a muertito» y disfrutará de la dulce vida?

Tiempo al tiempo…

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