Por: Jesús Amador

Chetumal.- No dudamos que a la presidenta municipal electa de Felipe Carrillo Puerto, Mary Hernández, se le «cuecen las habas» para comenzar a servirles a sus próximos gobernados, pero hoy rayó en el protagonismo al acudir al Congreso del Estado a solicitar apoyo para solventar la supuesta epidemia sanitaria que se vive en la zona maya a consecuencias del Covid-19, situación que hasta septiembre próximo le corresponde atender al inoperante alcalde, José «Chac-mex» Esquivel Vargas.

Más que a uno nos sorprendió ver en la sala de comisiones a Mary Hernández (quedamos atónitos como en aquél lejano abril del 2018 cuando a la misma persona vimos entrar al cubículo del ex diputado, Juan Carlos Pereyra Escudero, quién por cierto en aquellas elecciones fungía como coordinador de la alianza panista a las presidenciales municipales), pero más nos llamó la atención el supuesto motivo por el cual asistió.

Me atrevo a calificarlo de mero protagonismo. La desesperación y falta de poder están llevando a Mary Hernández a cometer pifias infantiles. ¿A caso no existe presidente municipal en Felipe Carrillo Puerto para enviar citada petición al Poder Legislativo? ¿A caso «Chac-mex» ya le cedió la estafeta y usted desde ahora comenzará a fungir como máxima autoridad? Si es así, entonces usted también debería pararse frente a los trabajadores municipales y resolverles sus problemas económicos. También acudir a las comunidades y poner en marcha obras y programas que el nefasto José Esquivel no ha hecho.

Es obvio que los carrilloportenses necesitan urgentemente un gobierno que los atienda, que les cumplan sus exigencias, pero también hay un alcalde en funciones que necesita cumplir con la encomienda, desquitar el salario que devenga y responderle a la ciudadanía que en el 2018 confió en él.

A finales de setiembre próximo usted deberá velar por la educación, salud, cultura y todos los temas sociales de los carrilloportenses, entonces sí queremos ver resultados de su gran compromiso que supuestamente trae por esa gente cuya confianza depositaron en su persona.

Tiempo al tiempo…

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