* La Iniciativa de Ley que pretende presentar el binomio PRI-PVEM busca eximir a la administración saliente del dudoso manejo de 1mil 400 millones de pesos.
* Micros, pequeños y medianos empresarios fuera de los beneficios de un impuesto que también pagan.

Comunicado de prensa Lenin Amaro Betancourt

22 de septiembre.- Una mega OVC no garantiza mayor efectividad en la promoción de los destinos turísticos y tampoco es garante de la extinción de actos de corrupción, advirtió Lenin Amaro Betancourt, empresario y ex miembro del Fideicomiso de Promoción Turística de la Riviera Maya, quien subrayó que la iniciativa de ley que presentarían los diputados del PRI-PVEM, pretende eximir a la administración saliente del manejo irregular de 1mil 400 millones de pesos.

“No se trata de entregar el manejo del impuesto que pagan todos los empresarios hoteleros (micro, pequeños, medianos y grandes) a una mega OVC y con ello, materialmente eximir de responsabilidad a los presuntos responsables de un manejo irregular de los recursos; es fundamental auditar el destino del impuesto al hospedaje y habilitar los mecanismos que garanticen la rendición clara de cuentas y el etiquetado de la aplicación”, precisó.

El también ex director municipal de Turismo en Solidaridad destacó que sin la debida supervisión del uso de los recursos recaudados y destinados a la promoción de los destinos turísticos, tanto por parte de la autoridad en sus tres niveles, como de los propios empresarios, se propician actos de corrupción como el denunciado recientemente por la Asociación de Hoteles de Cancun-Puerto Morelos por la falta de 1mil 400 millones de pesos. “En actos como este, pueden haber varios implicados, unos por desvío de recursos y otros por omisión” por lo que se debe investigar y deslindar responsabilidades, detalló Amaro Betancourt.

Los fideicomisos sí cumplen con el espíritu por el cual fueron creados, por ello, el también ex presidente de la Asociación de Pequeños Hoteleros de la Riviera Maya consideró que sería un error desaparecer el Fideicomisos de Promoción Turística incluyendo el de la Riviera Maya, al considerar que sí cumple con los objetivos para los que fue creado.

Por otro lado, destacó que, “Eliminar los recursos que se le entregan a los gobiernos municipales afectaría a los pequeños y medianos empresarios, en el entendido de que la operación depende de las mejoras en la infraestructura turística, que en el caso de Solidaridad se encuentra muy deteriorada. No pasa lo mismo con los grandes desarrollos que tienen a su turista cautivo y si bajan a la ciudad, es el 10 por ciento de esos visitantes cuando mucho”.

Explicó que sería incongruente recortarle el presupuesto destinado a los gobiernos municipales provenientes del impuesto en cuestión, “sobre todo ahora que se ha anunciado un recorte del 32.9 por ciento a los recursos que la federación destina al turismo”.

Estos recursos representan el 20 por ciento que se entrega a los gobiernos municipales. “Existe un claro ejemplo del buen manejo de los recursos, en el periodo 2005-2008, en el municipio de Solidaridad; en ese trienio se entregó el recurso al fideicomiso y al mismo tiempo, proyectos específicos para determinar en qué se iba a invertir el dinero entregado por el Fideicomiso y en el mismo comité se supervisó que avanzara el proyecto y conforme se avanzó y se presentaron los números de lo que se había hecho, se entregaron más recursos”, destacó.

Advirtió que si sólo se destinan recursos a la promoción, dejando de lado la inversión para el mejoramiento de la infraestructura, el hecho actuará negativamente como un bumerang para la actividad turística, pues se sabe que en la finanzas de los municipios existen crisis económicas.

UNA “SÚPER OVC” NO REPRESENTARÍA A TODOS

El empresario destacó que con la creación de una mega Oficina de Visitantes y Convenciones (OVC) reservaría sólo para las grandes cadenas hoteleras injerencia en la toma de decisiones en los planes de promoción, dejando de los a los medianos y pequeños empresarios, por ello, dijo, es una falacia pensar en que esa Oficina fuera a representar los intereses de todos los empresarios Turisticos.

“Para muestra un botón: la mayoría de las grandes cadenas no participan en los Stands de los destinos turísticos, ellos tienen su propio mega stand que promociona su marca y desarrollos, éstos son muchas veces más grandes que los stands de los destinos; esta es una forma de poner en segundo término el destino en cual tienen fincados sus desarrollos”, advirtió.

Desde su definición, no es viable llamarle OVC en todos los destinos, para el caso de la Riviera Maya, ni siquiera se cuenta con un centro de convenciones propio que generaría derrama económica para todos. Cabe destacar que estas grandes cadenas hoteleras, en lo particular cuentan con centros de convenciones en sus propias instalaciones por lo que, denominarle en términos de “oficina de visitantes y convenciones” apunta únicamente a esos grandes hoteles que cuentan con esas instalaciones.

Las decisiones de la Riviera Maya, tienen que tomarse en la Riviera Maya, explicó Amaro Betancourt, pues si bien las circunstancias son similares para todas las empresas de la zona norte de Quintana Roo, en el fondo son particulares. Por ello hizo hincapié en la necesidad de tomar decisiones a nivel Riviera Maya y reforzar la operación particular del Fideicomiso de Promoción Turística de la Riviera Maya.

En ese orden de ideas, Amaro Betancourt detalló que para afianzar las decisiones que atañen a los empresarios, específicamente de la Riviera Maya, el Fideicomiso debe ampliarse con la participación de otros sectores empresariales e incluir a organizaciones tan importantes y representativas como el propio Consejo Coordinador Empresarial de la Riviera Maya.

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